I - EL HOMBRE
1 - El hombre es un animal racional mortal (Ord. 2,11,31)
2 -¿Buscas al hombre en el hombre?: encuentras la imagen y semejanza de Dios. (Serm. 229V,1)
3 - Perdona al hombre, y reconoce a Dios (Com.Sal. 85, 19)
4 - Muchos no quieren ser sino hombres (T.Ev.Jn. 98,3)
5 - El hombre se unió a Dios sin que Dios se apartase de sí mismo (Cart.137,3,10)
6 - Todo hombre es prójimo de todos los hombres (Serm. 299D,1)
7 – La raza humana es muy sociable por naturaleza, y tan dada a la discordia en su degradación (Ciud 12,27).
8 – En cada hombre se encuentran todos los seres creados, no en su propia entidad, como son el cielo y la tierra y todo lo que en ellos existe, sino de algún modo en general. En el hombre existe el alma racional que tienen también los ángeles, el alma animal, común a las bestias y al alma vegetativa, que es propia de las plantas. No existe ningún tipo de criatura que no pueda encontrarse en el hombre; por eso él representa en su cuerpo el cuerpo de toda la creación (C. Pr. e Or. 8,11)
9 – El hombre encierra en sí una totalidad. En él hay algo invisible: lo relacionado con el alma, y algo visible: lo relacionado con el cuerpo. Toda creatura tiene una parte visible y otra invisible, pero ninguno en sí mismo lo resume todo (R.Sec.8).
10 – Vale más un hombre llorando que un gusanillo alegre (Ve.Re. 41,77)
11 - ¡Oh varones!, no se desprecien, porque el Hijo de Dios se hizo varón. ¡Oh mujeres!, no se desprecien, porque el Hijo de Dios nació de mujer. (Comb. Cr. 11,12)
12 – Dios creó a la mujer para que el varón recibiera gloria de la mujer, al marchar delante de ella hacia Dios y al servirle de ejemplo que imitar en la santidad y en la piedad, como el hombre es gloria de Dios, cuando imita su sabiduría (Cat. pr. 18,29)
13 – El varón debe dirigir a la mujer y no permitirle a ella que domine al varón, pues la familia donde esto sucede se trastorna y es infeliz (Gn. c. man. 2,11,15)
14 - Una cosa es amar al hombre y otra poner la esperanza en el hombre (Cat. pr. 25,49)
El Alma espiritual
Memoria-mente
1 – Todos los hechos de la historia y los mismos milagros de Dios son empujados como grava de la memoria (Ciu 22,8,22)
2 - Nuestra infancia es cancelada por el diluvio del olvido (Gn. c. man. 1,23,35)
3 – La memoria es la medida del pensamiento, como lo es la percepción para los cuerpos (Trin. 11,8,14)
4 – La memoria es la capacidad de recordar el pasado y la facultad que permite que el espíritu esté presente en uno (auto-conciencia), a tal punto que pueda comprender con su pensamiento y unir con el amor a sí mismo, la memoria y la inteligencia (Trin. 14,11,14)
5 – Nosotros solemos llamar mente lo que es racional e intelectual (Nat. y or. 4,22,36)
6 – Nadie ama lo que no recuerda o en absoluto ignora. De ahí aquel archiconocido y capital precepto: Amarás al Señor tu Dios. La contextura de la mente humana es tal, que siempre se recuerda, siempre se conoce y siempre se ama. El que sabe amarse, ama a Dios; el que no ama a Dios ni siquiera se ama a sí mismo. Cuando se ama a otra persona, es porque se la recuerda y entiende. El mismo criterio se aplica para el amor al prójimo: uno ama a los demás como se ama a sí mismo (Trin. 14,14,18)
7 – El espíritu también es la sede del alma, donde se forman los signos sensibles de las cosas, cuya interpretación a través de la inteligencia, se descubre después en la mente (Gn. lit. 12,9,20)
8 – El hombre con la mente se concentra en sí mismo, o sea se comprende a sí mismo en sí mismo (C. acad. 1,8,23)
L’uomo con la mente raccoglie, ossia comprende se stesso in se stesso (C. acad. 1,8,23)
9 – La expresión bíblica «espíritu de la mente», significa la facultad según la cual el hombre espiritual juzga todas las cosas (Gn. lit. 12,24,51)
La Inteligencia
1 – Las ideas son formas primarias o razones estables e inmutables de la realidad. Las ideas no han sido formadas en el acto de la creación, y por ello son eternas y siempre iguales a sí mismas que están contenidas en la inteligencia divina (Ceu. Di. 46,2)
2 – Son realidades inteligibles aquellas que vemos a través de la iluminación de la mente (Dos al. 6,7)
3 – La inteligencia, en alguna medida, es iluminada por la luz inteligible para juzgar objetivamente toda la realidad sensible, la cual puede ser juzgada por nosotros en los límites de nuestra capacidad de aferrar esa luz. Es el “sentido interior” que percibe los objetos externos y cuáles son sus ventajas y desventajas. En ese sentido interior, tengo la seguridad de que existo y de que conozco, y en ese sentido amo esto, y estoy cierto de que lo amo (Ciu. 11,27,2)
4 – Nuestra mente, que es el ojo del alma, si no la hace radiante la luz de la verdad y la alumbra asombrosamente quien ilumina y no es iluminado, no podrá llegar a la sabiduría ni a la justicia. ¿Cómo puede no tropezar quien camina sin luz? (T.Ev.Jn. 35,3)
5 – Uno se conoce a sí mismo mejor que nadie, cuanto más ciertamente con la mirada interior logra ver lo que piensa, lo que desea, lo que forma su vida. Y cuando logramos conocer todo esto, entonces el otro hombre ya no es más un desconocido para nosotros. (T.Ev.Jn. 90,1)
6 – Con la mente comprendo que son verdaderas las cosas dichas, a través de ella comprendo que las comprendo, además comprendo que se puede proceder hasta el infinito. En fin comprendo que no podría comprender si no viviera. Por lo tanto, también cuando no comprendo lo que va más allá de mi inteligencia, por ejemplo la eternidad, yo lo percibo a través de la inteligencia (Ve.Re. 49,97)
7 – No podría entender si no viviera (sum ergo cogito ) (Ve.Re. 49,97)
8 – Nosotros vemos las cosas porque son: las cosas son porque Dios las ve (Conf. 13,38,53)
9 – No creas que sabes una cosa cuando la ignoras; mas para saber, aprende a ignorar (Nat. y or. 4,24,38)
10 – Los pensamientos son una especie de lenguaje del corazón, donde Dios nos muestra la existencia de una boca del corazón, además de la del cuerpo (Trin. 15,10,18)
11 – Deseo intensamente conocer a Dios y al hombre. ¿Nada más? Nada más (Sol. 1,2,7)
12 – Una cosa es conocer a Dios y otra cosa es conocer al hombre, y aun otra cosa es como poseen Dios y el hombre. Aquel que tiene el total dominio del ser, tiene también un profundo y total conocimiento. No tengamos el atrevimiento de decir: ¿Cómo es que conoce Dios? Sin embargo esta cosa sí sé: ya sabía Dios lo que iba a crear, antes que existieran las criaturas. Ya conocía lo que creaba, y lo sabía antes de crearlo. Sí, con él estaban todas las cosas que en el futuro existirían, y con él están todas las que ya han existido. Están con él por un cierto conocimiento de la inefable Sabiduría de Dios, establecida en su Verbo, y el mismo Verbo las contiene a todas. Todo está con Él. ¿Y por qué todo está con él? Porque antes de que todo existiera o fuera creado, todo lo conocía él. (Com.Sal. 49,18)
13 – Hay hombres que quieren comprender pero no pueden, pero también hay hombres que pueden comprender y no quieren (Com.Sal.35,4)
14 - Si conocemos de veras, no podemos no querer: un conocimiento sin amor no nos salva (T.I Jn. 2,8)
15 - Quien aumenta el conocimiento, también aumenta el dolor (Com.Sal.38,20)
16 – Es en el pensamiento que nos acercamos o nos alejamos de Dios. Cada acto, bueno o malo, tiene su origen desde el pensamiento: y en el pensamiento, cada uno de nosotros es inocente o culpable. ¿En qué es feliz el que es desgraciado en su pensamiento? ¿O cómo dejará de ser desgraciado allí el que fue aniquilado? En realidad el mal es una gran desolación, porque vacía el espíritu y lo reduce a la nada (Com.Sal.118, d.24,6)
17 – El intelecto de Dios también es llamado de “visión oculta”, en cuánto ve en lo más secreto y en lo más íntimo del hombre. Dios ve dentro del corazón. En efecto discierne el objetivo de cada acción, ve en el íntimo las intenciones mismas (Com.Sal. 32,II,d.2,22)
18 – Quien comprende, comprende algo verdadero. Quien, por el contrario, piensa en algo falso, no entiende (Serm. 23,5)
19 - Conocer es una gran cosa, conocer es una cosa realmente ardua (Serm. 48,6)
20 – Todo el que se engaña no entiende aquello en que se engaña (Cue.Di.32)
21 – Una cosa es la negligencia en saber, y otra querer entender y no poder, y aún otra cosa es obrar contra la ley sin conocer lo que quiere se haga (Na. Gr. 17,19)
22 – Es mejor una ignorancia fiel más que una ciencia temeraria (Serm. 27,4)
23 – El curioso desea saber lo que no le concierne; el estudioso, en cambio, quiere conocer lo que le concierne, porque desea aprender lo que es adecuado para nutrir y embellecer su espíritu (Ut. cr. 9,22)
La Voluntad
1 – La voluntad es un movimiento del alma, exento de toda coacción interna o externa, dirigido a no perder o a conseguir algo. Una misma alma no puede hallarse al mismo tiempo en situación de coaccionada y voluntaria, pues no puede querer y no querer al mismo tiempo una idéntica cosa. Todo el que obra voluntariamente carece de coacción y todo el que carece de coacción o bien obra voluntariamente o bien no obra. (Dos al. 10,14)
2 - La voluntad es el primer anuncio de la vida del espíritu (Trin. 11,5,9)
3 - La voluntad tiene la función de unir y separar realidades de este tipo: el sentido, la memoria, el pensamiento (Trin. 11,10,17)
4 – La voluntad está en todas las inclinaciones, mejor aún, todas ellas no son otra cosa que voluntad. ¿Qué es el deseo y la alegría, sino la voluntad encaminada a estar de acuerdo con lo que queremos? Y ¿qué es el miedo y la tristeza, sino el alejamiento de lo que no queremos? (Ciu 14,6)
5 – Son dos cosas muy distintas el querer y el poder; a veces queremos y no podemos y otras veces podemos pero no queremos. Así como el que quiere tiene la facultad de querer o voluntad, así también el que puede tiene la facultad de poder o potencia. Mas para que la potencia realice alguna cosa es preciso que intervenga la voluntad. El poder existe cuando a la voluntad se junta la facultad de obrar. De ahí el que se diga que cada uno tiene poder para hacer alguna cosa cuando, si quiere, la hace y, si no quiere, no la hace (Esp. let. 31,53)
6 – No queremos decir que nuestra voluntad no hace nada, pero sustentamos que por sí sola no es suficiente (Serm. Nu. 30,13)
7 - Complacencia es la voluntad en reposo (Trin. 11,5,9)
8 - Dios es juez de las voluntades, a la vez que creador de las naturalezas (A. Fel. 2,12)
9 – La voluntad recta es el amor bueno, y la voluntad perversa, el amor malo (Ciu 14,7,2)
10 – Es más justo que nosotros sigamos la voluntad de Dios que no Dios siga la nuestra (Ca. Pr.14,20)
11 – Dame la fuerza de hacer lo que me mandas, luego incluso manda lo que quieras (Conf. 10,29,40)
12 – Uno no tiene voluntad más que para el bien; mientras que para las acciones malas y deshonrosas se habla con propiedad de pasión (Serm. mon. 2,22,74)
13 – La voluntad viene de aquel del que es la voluntad (R.Jul. o.i. 5,42)
14 – Mientras exista una voluntad, no puede ser separada de una naturalezza (R.Jul. o.i. 5,53)
15 – Nuestro es el querer; pero la libertad es despertada para que surja, es sanada para que tenga fuerzas, es ampliada para que tenga capacidad y es llenada para que contenga (Bon.viud. 17,21)
16 – El querer está en mi, pero no el realizar el bien (Serm. 193,2)
La Libertad
1 – Si no hay libertad tampoco hay voluntad (Dos al. 11,15)
2 – ¡Oh verdad, libéranos para que podamos ser realmente felices! (Serm. 241,5)
3 – Estamos verdaderamente libres cuando no disfrutamos de mala gana (Mat. conc. 1,30,33)
4 – Abusando del libre albedrío, el hombre se pierde y lo pierde (M.fe es. car.9,30)
5 – Se otorgó al hombre el libre albedrío en su creación; pero de modo que, si usaba mal de él, tendría que soportar el castigo (C. Gaud. 1,19,21)
6 – El libre albedrío es una fuerza ambivalente: puede elegir el bien o el mal. Es por el llamado de Dios que nace en el hombre aquella voluntad del libre albedrío que naturalmente recibió al ser creado. Así es cómo la voluntad de Dios nunca es vencida (Esp. Let. 33,58)
7 – La razón de que cuando actuamos con rectitud no hay vínculo de necesidad, es porque actúa la libertad de la caridad (Na. y gr. 65,78)
8 – La mala inclinación, debida y seguida al castigo por el pecado, ha cambiado la libertad en necesidad. La razón es que, cuando la voluntad fue vencida por el vicio en el que cayó, la naturaleza se ha visto privada de la libertad. La curación es en sí misma verdadera libertad, y no se habría perdido si la voluntad hubiese permanecido buena (Perf. j. h. 4,9)
9 – Libremente cumple el precepto, quien de grado lo cumple. Quien actúa así, ejecuta siempre y perfectamente la tarea asignada (Gr. Jc. p.o. 1,13,14)
10 – Si sólo es libre el que puede querer el bien y el mal, entonces Dios no es libre… Pero es una feliz necesidad, esa por la cual Dios no puede ser injusto (R.Jul. o.i. 1,100)
11 – Dios ni puede querer ni quiere poder pecar (R.Jul. o.i. 1,103)
12 – Es el libre albedrío un regalo de Dios, no de la nada. En Dios es el libre albedrío esencia; por eso no puede pecar de ninguna manera. Porque, si pudiera Dios ser injusto, significaría que Dios podría no ser Dios.. Que es la absurdidad total (R.Jul. o.i. 5,38)
13 – El libre albedrío fue otorgado por el Creador, viciado por el engañador y necesita ser curado por el Salvador (R.Jul.o.i. 3,110)
14 – Liberación del pecado no significa sólo remisión, sino también fuerza que sirve para preservarnos del dominio del pecado cuando la concupiscencia nos arrastra al mal, y para que prevalezca la voluntad (R.Jul.o.i. 1,108)
15 – La primera libertad, pues, de la voluntad fue la de poder no pecar; la última será mucho más excelente, conviene a saber, no poder pecar. La primera inmortalidad consistió en poder no morir, la última consistirá en no poder morir. La primera potestad de la perseverancia fue la de poder no dejar el bien, la postrera felicidad de la perseverancia será no poder dejar el bien (Corr. gr. 12,33)
16 – La voluntad es libre de llevar a cabo una obra buena porque es liberada por la gracia de Dios (Bon. viud. 18,22)
17 – Todo debe atribuirse a Dios: él prepara la buena voluntad ayudándola y la ayuda una vez preparada. La buena voluntad del hombre precede a muchos de los dones de Dios, pero no a todos ; y entre aquellos a los que no precede se encuentra ella misma (M.fe es. car.. 9,32)
18 – Cuánto Dios dista del hombre, tanto dista la voluntad de Dios de la del hombre (Com.Sal.32,II,d.1,2)
19 – La buena voluntad, es una voluntad sumisa, fielmente, a Dios, encendida con el fuego supremo de la santidad, que ama a Dios y al prójimo por Dios (Paci. 25,22)
20 – En cambio,cuando la voluntad se separa de Dios, el Bien inconmutable, es el origen de la mala voluntad (Gr. Jc. p.o. 1,19,20)
21 – Esta es una grande y frecuente perversidad entre los hombres: en lugar de vivir ellos según la voluntad de Dios, pretenden que Dios se doblegue a la suya propia (Com.Sal.48,d.1,1)
22 – Es evidente que si al hombre le gusta el mal y la muerte, eso sólo depende de él; por el contrario, si prefiere el bien y la vida, hay que admitir, junto con el acto de la voluntad, el auxilio de la divina gracia. También el ojo, para ver, necesita de su luz interior, así como también de la luz exterior (Act. Pel. 3,7)
23 – Por su propia voluntad cae el que cae y por voluntad de Dios permanece firme el que permanece firme (Do. pers. 8,19)
24 - Los pies, las escaleras, las alas en el íntimo del corazón, son los vínculos afectivos de la buena voluntad (Com.Sal.38,2)
25 – Las disciplinas liberales no tienen nada adecuado a la libertad, si no lo que tienen de conforme a la verdad (Cart. 101,2)
26 – No queramos defender el libre albedrío de toda interferencia y perder así el auxilio de la oración. Quien combate la gracia, es decir la ayuda divina que da a nuestro albedrío la libertad, es como si quisiera que siga cautivo su albedrío (Cart. 217,2,7)
27 – La ley descubre a los culpables; la gracia los libra de la culpabilidad; la ley amenaza, la gracia acaricia; la ley tiene a la vista el castigo, la gracia promete el perdón (Serm. 272/B)
28 – Se distinguen cuatro estados en que el hombre puede encontrarse: antes de la Ley, bajo la Ley, bajo la gracia, en la paz. En el primero no se lucha contra el pecado sino que se le da aprobación, en el segundo se lucha, pero somos derrotados, en el tercero se lucha y se vence, en el cuarto no se lucha y se vence (Exp.C. Rom.12)
29 – La ley manda y la fe obtiene (Na. y gr. 16,17)
La Conciencia
1 – No trate el alma de verse como ausente; cuide, sí, de discernir su presencia. Ni se conozca como si se hubiera ignorado, pero sepa distinguirse de toda otra cosa que ella conozca. Se conoce, no por otra razón, sino porque está presente a sí misma (Trin. 10,9,12)
2 – Hay una frente en el rostro y otra en la conciencia en el hombre interior. Allí está la señal de tu dignidad y tu personalidad (Serm. 107,6,7)
3 – La conciencia es la gloria del pecho, porque aprueba las obras del hombre para que cada cual tenga la gloria en sí mismo y no en otro (An. Jb. 39)
4 – El vientre del hombre interior es la conciencia del corazón (T. Ev. Jn 32,4)
5 – La conciencia: soledad grande, porque ningún hombre transita por ella y ni siquiera la ve. Hay un desierto interior, donde hemos de preguntarnos si también allí está nuestro corazón. Allí están los riachuelos de la memoria que contienen las aguas divinas, como resultado de la meditación de la Palabra y la voz de Dios: deposita todo en aquel desierto interior que es la buena conciencia (Serm. 47,23)
6 – Si no hay conocimiento tampoco hay conciencia (R. Jul. 5,1,3)
7 – Lo que está ausente del obrar, lo está de la conciencia; y lo ausente de la conciencia, también parece serlo del conocimiento (Com.Sal.34,d.2,2)
8 – Tenemos que formarnos e irnos transformando con la nueva mentalidad, para hacernos conscientes de cuál es la voluntad de Dios, y también de cada una de nuestras acciones buenas, agradables y perfectas (Ciu 10,6)
9 - No haya en ti nada contrario a ti, y te mantendrás íntegro (Serm. 128,6,9)
10 – Cada cual perjuzgue su propia causa y no la ajena (Don. d. Conf. 7,9)
11 – Dios en las buenas conciencias está presente como Padre, y en las malas como Juez (Serm. 12,3)
12 – La recta conciencia, aunque es consciente de haber sido fiel a Dios, no puede no reprocharse alguna injusticia frente a la justicia de Dios (Com.Sal. 58,d.1,12)
13 – Los testigos falsos pueden crear, ciertamente, una mala fama, pero no pueden dar muerte a la conciencia (Serm. 343,2)
14 – Si con buena conciencia obro por la justicia, cualquiera que atenta voluntariamente contra mi fama, acrecienta sin querer mi recompensa (R. c. Pet. 3,7,8)
15 – Lo que procede de la conciencia pura es tanto más digno de alabanza cuanto menos ambiciona las alabanzas humanas (Serm. mon. 2,1,1)
16 –Los elogios de quien alaba no son los que curan una mala conciencia, como no es el insulto de quien ofende que hiere una buena conciencia (R. c. Pet. 3,7,8)
17 – Cada cual se ponga delante de sí mismo como un juez: preséntese el pensamiento como acusador; la conciencia, como testigo, y el temor, como verdugo. Corra de allí, por las lágrimas, como la sangre del alma que se confiesa (Serm. 351,4,7)
18 – Queridos hermanos, hagan progresos, examínense siempre, sin engaño, sin adulación y sin halagos. Dentro de tí vive uno, delante al cual no puedes avergonzarte ni jactarte. Dios ama la humildad: entonces que sea Él quien te prueba y te elogia (Serm. 169,15,18)
El Corazón
1 – Cuando se oye decir de amar a Dios con todo el corazón, no se alude a aquel pedacito de carne que está bajo las costillas, sino a la potencia o facultad productora de nuestros pensamientos. Y así como el corazón nunca deja de llevar la sangre al organismo con su latido incesante, así nosotros no dejemos nunca de dirigirnos con el deseo hacia el amor infinito (Nat. O.al. )
2 – Muchas personas no tienen el corazón en el pecho, es decir no ven en su interior, pero en los ojos sí porque ven sólo las apariencias (R. c. Parm. 1,8,14)
3 – Cambia tu corazón y cambiará tu conducta. Extirpa la avidez de tu corazón y planta allí la caridad (Serm. Nu.16,8)
4 – El ánimo se pone inquieto y angustiado en su vano deseo de poseer eso del cual es poseído. Pero éste es invitado a la quietud, o sea a no amar lo que no puede amarse sin preocupaciones. Sólo así logrará su dominio sobre las cosas (Ve.Re. 35,65)
5 – Gran sufrimiento es no poseer lo que amas. Tormento del corazón es amar algo y no poseerlo (Serm. 65A,2)
6 – El ensanchamiento del corazón es el deleite de la justicia (Com.Sal.118, d. 10,6)
7 – Tú nos has hecho para ti, Señor, y nuestro corazón está inquieto hasta que no descanse en Ti (Conf. 1,1,1)
8 – Si tu corazón y tu esperanza están puestos en el hombre: eres polvo que confía en el polvo (Com.Sal.93,7)
9 – Vuelve a ti mismo; mas, cuando hayas vuelto de nuevo a ti, vuélvete todavía hacia lo alto: no permanezcas en ti Antes que nada, vuelve a ti desde lo que está fuera de ti, y luego devuélvete a quien te hizo, a quien te buscó cuando estabas perdido, a quien te alcanzó cuando huías y a quien, cuando le dabas la espalda, te volvió hacia sí. Vuelve, pues, a ti mismo y dirígete hacia quien te hizo (Serm. 330,3)
10 – Nos manda purificar el corazón y no lo purifica sino la única y simple intención dirigida únicamente a la vida eterna por el puro y solo amor a la sabiduría (Serm. mon. 2,3,11)
11 –El corazón es recto cuando quiere todo lo que Dios quiere (Com.Sal.100,6)
12 – El templo de tu oración es el corazón. Dios reside en el corazón del hombre fiel (Serm.Nu. 26,11)
13 – Dios no puede ser indicado con un dedo, pero debe ser percibido por el corazón (Serm. 261,3)
14 –Tiene má importancia el corazón del que suplica que el lugar de la súplica (C. Cat. S. Don.)
15 –Ten el corazón sobrio y previsor de la hormiga (Serm. 38,6)
16 – Es un gran logro tener un corazón firme que espera indefectiblemente alcanzar los bienes eternos en Dios (Com.Sal. 11,7)
17 – Los que se atan al mundo con el afecto del corazón, se convierten en sus habitantes; de igual manera son habitantes del cielo aquellos cuyos corazones están en lo alto, aunque con el cuerpo caminen por la tierra (T. I Jn. 2,12)
18 – Eleva a lo alto lo que amas y ámalo allí (Serm. 114A,3)
19 – Tener el corazón arriba, equivale a amar a Dios con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente (Serm. 399,5,5)
20 – Si tienen el corazón en lo alto, están hechos desde las alturas; y si están hechos desde las alturas es imposible que estén divididos entre el cielo y la tierra (Serm.Nu 21,18)
21 – Desde las cosas pequeñas elévense al conocimiento de las cosas grandes (Serm.Nu. 22,6)
22 – En nuestros corazones hacemos nuestros ascensos hacia Dios, del que somos disímiles. Hacia Él asciende, lo que en nosotros es su semejanza, que ha sido creada y restaurada en nosotros, por la que, al no ser aún perfecta, parpadea la mirada débil y no puede contemplar el resplandor admirable de la luz eterna (Serm. 369,2)
23 – Sólo la piedad y la pureza nos conducen a cosas más altas (Co. Ig. Cat. y Man. 2,7,10)
24 – Quien quiera tener el corazón en lo alto, ponga allí, lo que ama; y aunque corporalmente esté en la tierra, en su corazón viva con Cristo. Así como a la Iglesia le precedió su cabeza, así al cristiano lo preceda su corazón. El cristiano, una vez resucitado, volverá al lugar adonde ahora lo ha precedido el corazón del hombre. Anticipemos el emigrar al lugar adonde nos hemos propuesto llegar (Serm. 86,1,1)
El Cuerpo
1 – No se puede decir que haya algo más grande ni más amado, entre los bienes temporales, que la vida y la salud corporal (Ment. 6,9)
2 - El cuerpo físico es definido animal porque está sometido al alma y no se puede hablar aún de cuerpo espiritual, porque aún no está totalmente sometido al espíritu mientras puede corromperse, así también entonces se le llamará cuerpo espiritual, cuando ninguna corrupción oponga resistencia al espíritu o a la eternidad
3 – De nada sirve la castidad del cuerpo si falta la integridad del alma (Ment. 7,10)
Los sentidos
1 – Existen dos visiones: una, la del que siente; otra, la del que piensa (Trin. 11,9,16)
2 - El rostro es un cuerpo, pero la imagen es una semejanza incorpórea de un cuerpo (Cart. 147,16,38)
3 – Los ojos no logran mirar al sol directamente, sin embargo ven con agrado las cosas iluminadas por el sol (Ment. 20,40)
4 – A veces los ojos ven cosas que sería mejor ignorar (Mat. conc. 1,6,7)
5 – Nuestras manos están extendidas en oración a Dios y al prójimo a través de las obras de misericordia (Com.Sal.. 62,13)
Textos traducidos por María Beatriz May y María del Carmen.