2013-04-07 · Segundo Domingo
Segundo Domingo de Pascua
Lecturas: Actos 5,12‑16; Apocalipsis 1,...17‑19; Juan 20,19‑31 1 - La Pascua continúa - Sería muy poco celebrar Pascua solo por un día, recordando simplemente el hecho histórico de la resurrección de Jesús de entre los muertos
Bienaventurados los que creeran sin ver
Lecturas: Actos 5,12‑16; Apocalipsis 1,…17‑19; Juan 20,19‑31
1 – La Pascua continúa – Sería muy poco celebrar Pascua solo por un día, recordando simplemente el hecho histórico de la resurrección de Jesús de entre los muertos. Cada Pascua tiene que ser la celebración del misterio de Cristo vivo y resucitado, continuamente presente en medio a los hombres. Es por esto que los Hechos de los Apóstoles dicen que “aun cuando Pedro pasaba, era suficiente que su sombra tocase algún enfermo para que este sanara”. De hecho, en cada cristiano obra y pasa Cristo, y quisiéramos advertir el pasaje poderoso del Señor entre nosotros!
2 – La prueba de Tomás – Querer tocar con mano al Señor, aunque de una manera diferente a la del apóstol Tomás, no es tanto un signo de incredulidad sino más bien de plena madurez espiritual. “Ver al Señor”, equivale a tener un trato habitual e íntimo con Él en lo más profundo del corazón y en el punto más alto de nuestra libertad. Ahora bien, vivir en su presencia, en una gran intimidad, siempre fue considerado como cosa de místicos, casi se diría un tema-tabú para la mayor parte de los hombres. Hoy en día no debe ser así. De hecho, todos buscan continuamente al Señor, y quieren verlo veinticuatro horas al día. Este derecho y posibilidad, se da en la medida en que mantengamos nuestro corazón puro, humilde y orante.
3 – Fe pascual – Existe una enorme diferencia entre la fe desvanecida en las palabras de ese gran personaje histórico que es Jesús, y la fe vibrante que pone en comunión vital con Él, que hace escuchar Su voz viva en el corazón y en los acontecimientos de la jornada, lo hace ver en los demás, lo hace tocar con manos en cada instante de la vida. Una fe que hace siempre exclamar con mucha gratitud y sorpresa: ¡“Señor mío y Dios mío”! Esta es, en última instancia, la lección que nos da Tomás: no tiene paz, hasta que no es una cosa sola con Jesús He aquí la fe pascual que tenemos que conquistar para siempre.
4 – Reciban al Espíritu Santo - La Pascua trae consigo un enorme gozo, porque Cristo por medio del sacramento del perdón, hace resurgir continua y espiritualmente a todos los hombres. Precisamente, la alegría de ser perdonados por Dios siempre, y liberados ya sea del peso que de las consecuencias de nuestras culpas; y luego, recreados en lo profundo, restituidos a nuevas energía y de nuevo llenos de entusiasmo y ganas de vivir. El mejor fruto de la Pascua es la plenitud del Espíritu Santo.
5 - Puntos concretos - a) Vivir siempre a la presencia de Dios, escuchándolo con el corazón, y haciendo todo por amor suyo, diciendo frecuentemente jaculatorias mediante el uso de estas expresiones: “ Señor hazte sentir, quédate cerca de mí, todo por amor tuyo”. b) Frente a cada hermano sentirse como delante a Dios. c) Ser coherente, para mi, tiene que significar amar a Dios en serio, hasta el final. d) el mejor modo y el más concreto para realizar este objetivo es participar a menudo a la misa y recibir los sacramentos para vivir en contacto extraordinario con Jesús, que nos habla y que se entrega a nosotros. 5 - * Punti concreti* - a) Vivere costantemente alla presenza di Dio, ascoltarlo nel cuore, pensare spesso a Lui, fare tutto per amor suo, dire frequenti giaculatorie usando queste espressioni: ‘Signore, fatti sentire; stammi vicino; tutto per amor tuo’. b) Davanti ad ogni fratello devo sentirmi come davanti a Dio. c) Per me essere coerente deve significare amare Dio sul serio, fino in fondo; d) Il modo migliore e più concreto per realizzare questo obiettivo è partecipare spesso alla messa e ai sacramenti per vivere un contatto straordinario con Gesù, che ci parla e offre se stesso per noi.